Cuando tenemos entre manos un proyecto, un trabajo o un objetivo concreto, tenemos claros ciertos pasos a desarrollar: tener la idea, planear, organizar, ejecutar…
Sin embargo, hay algo súper necesario que se nos olvida hacer o, al menos, solemos darle poca importancia.
Hablo de CELEBRAR. ¿Quieres saber más? Dale caña!
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De por qué te cuento esto que es lo último de un proyecto
Resulta que me he cambio el nombre de Instagram.
Y claro, yo publiqué en la cuenta y conté a los cuatro vientos que se venía cambio y que eso implicaba movimiento.
Total que en un comentario, un colega de escenario me dijo: “Habrá que hacer una fiesta de despedida”.
¿Te imaginas la cara que se me quedó cuando me di cuenta que se me olvidaba celebrar el cambio y cerrar el ciclo? ¿No?
Te lo cuento.
Pues resulta que mi jueza interior me dijo de todo menos bonita. Menos mal que ya sé cómo controlarla y no dejé que me afectara. Además, tomé la decisión de celebrar y de contaros por qué es tan importante.
Y aquí está.
Los proyectos son cíclicos
Como dice el filósofo contemporáneo Bad bunny: “la vida es un ciclo”. Y los proyectos también.
Cuando algo acabo, otra cosa empieza.
En uno de los miles de cursos que a veces me da por hacer me trajeron esta claridad. Cada vez que hacemos un proyecto (o nos planteamos un objetivo) hay varias etapas:
- Idea
- Plan
- Ejecución del plan
- Celebración
Y vuelta a empezar. Si nos saltamos alguna, el resto se cae por el camino, vamos cojos y sentimos que todo es cansado y pesado.
¿A que no se te ocurriría ejecutar sin planear? ¿o planear sin tener idea? Pues igual con la celebración, ¿Cómo vamos a probar otra cosa, otro proyecto sin haber celebrado lo anterior?
Qué cosas incluye cerrar un ciclo
Eso sí, te aviso y te anuncio que celebrar incluye varias cosas importantes para que sea totalmente completa la experiencia y que, no menos importante, te sirva para lo próximo que hagas, emprendas o te propongas.
Así que, ¿Cómo debemos celebrar?:
- Agradecimiento: Es muy importante y básico dar las gracias por lo que hemos hecho y por el esfuerzo. Simple y básicamente porque nos da subidón y le estamos diciendo a nuestro inconsciente y a nuestra autoestima que lo hicimos bien, que fuimos capaces y que podemos lograr grandes cosas. ¿Así cómo no vamos a querer hacer más cosas? Me estoy motivando ya nada más que escribirlo.
- Celebración en sí: Elige algo que te apetezca y que vas a hacer cuando acabe esa meta. Darse un caprichito y quererse a uno mismo es maravilloso. Imagina que trabajas por cuenta ajena y un mes te pegas un trabajazo increíble para solucionar un problema que ha sucedido en la empresa donde trabajas y resulta que tu jefe a final de mes te dice: “gran trabajo, gracias por tu esfuerzo, vamos a darte una paga extra y unos días de vacaciones”. Suena bien, ¿verdad? Pues hazlo tú contigo mismo.
- Análisis: (puedo escuchar cómo abucheas esta parte ahora mismo) Tranqui que ahora vas a entender lo importante de esto. Cuando acabas un proyecto o llegas a un objetivo puede que hayas conseguido todo lo planteado y hayas llegado a la meta de una pieza, o, por el contrario, te hayas dejado cosas por el camino y estés pisando la meta a trozos. Esto puede pasar por circunstancias internas o externas y a todos nos puede pasar pero lo que es seguro es que a más experiencia tengas menos te va a pasar. ¿Por qué? Pues porque de la experiencia se aprende. De ahí que en esta parte de la celebración te invito a que analices qué salió como querías, qué no, qué falló, qué estuvo genial, qué habilidades adquiriste, qué crees que aún te queda por aprender… Así la próxima vez que te enfrentes a un proyecto o una meta, irás más directo, con menos tropiezos y más seguro de ti mismo.
¡A celebrar!
Dicho todo esto sólo me queda decirte que ¡a celebrar!
Agradecer y celebrar no es sólo parte importante de un proyecto o de la consecución de un objetivo si no que es aplicable a todos los cambios y todo lo que emprendas en la vida.
Todo lo que merezca un cierre merece ser celebrado.
Tomo ya. Con esto me despido.
Espero que te haya gustado y…nos vemos por aquí.



