MOTIVARTE Y NO PERDER LAS GANAS

A veces puede parecer difícil mantener la motivación para seguir con tu proyecto adelante.

Son muchos factores los que pueden actuar en contra: que no todo vaya como esperabas, en el tiempo que esperabas, que tu equipo se canse, que falte material…

Pero, ¿sabes qué? Sin motivación, tu proyecto puede convertirse en un despropósito.

¿Quieres saber cómo mantener el fuego de la motivación? Dale caña

 

La motivación…

 

…es algo que todos entendemos. No es una palabra ni un concepto, a priori, complejo.

Todos entendemos que estar motivados es tener las ganas de hacer algo, sentirte con fuerza y energía ante esa actividad o proyecto, ante tus estudios, un deporte, un trabajo nuevo…

Pero te hago una pregunta, ¿eres capaz de mantener tu motivación más allá de la primera fase de euforia? ¿no te has sentido cansado a mitad de un proyecto o actividad a medida que pasa el tiempo? Pues te confieso que yo sí, y me traía muchas frustraciones a la cabeza, así que te vengo a hablar de esto.

 

Lo primero: Te cuento de dónde viene

 

La palabra “motivación” proviene del latín “causa del movimiento”.

Anda! De repente tiene todo el sentido. Claro, la motivación es lo que nos empuja a algo, lo que inicia nuestra acción. Sin ella no empezamos nada, no encendemos el motor.

Y viéndolo así, joder, sí que es importante para que estemos felices con lo que hacemos, no?

 

Pero escúchame, que esto no es todo

 

Resulta que la motivación no es sólo el impulso primero, sino que es necesaria para que la persona se mantenga constante en la tarea.

Ya empieza a ser todavía más importante el tema. Porque claro, si a ti te da el primer subidón es lógico que seas capaz de tirar de un camión por tu proyecto pero cuando se alarga en el tiempo…el camión nos puede llegar a arrastrar a nosotros.

Te lo resumo en una metáfora bonita: primero hay que prender la llama y luego cuidar del fuego, o nos morimos congelados.

Oops! Al final no me ha quedado tan preciosa como quería jeje.

 

Bueno, te cuento un par de historias personales

 

En realidad no es una experiencia, era mi antiguo modus operandi y, créeme, era una mierda.

Yo soy una persona bastante emocionada y eufórica con todo. Como dice mi padre: “te apuntas hasta a una ronda de aspirinas”. Pues sí, no se equivoca el señor, si es que yo todo lo que me proponen lo cojo, sin pensar, me enamora una idea y allá que vamos.

¿Qué pasaba con esto? Que a veces no me había parado a pensar si podía y quería cuidar del fuego. Y me acababa quemando con las brasas.

Llamemos a esto, caso número 1.

Vamos ahora con el caso número 2.

Y sí, es mío también y sí, como en el artículo anterior, vengo a hablarte de la universidad. Se ve que esta época me marcó en muchos sentidos.

Por si no me conoces, yo estudié Derecho y Criminología, aunque realmente lo que siempre me había gustado era la actuación. He de decir que mi capacidad de emoción e interés por todo hizo que me enamorara de criminología, aunque no tanto de derecho. Me podía pasar horas estudiando esta primera carrera, pero la segunda… madre mía, qué trabajito. Sin embargo, al final encontré la manera de seguir adelante y acabarla en tiempo.

 

Vistos los casos, quede ver las soluciones

 

Bueno, soluciones, tú sabes, yo te vengo a dar mis herramientas y tú, según tu persona, la adaptas como quieras.

Caso 1: La emocionada

 

Para este caso, recomiendo siempre antes de dar el sí sin pensar, decirle a la persona que te hace la propuesta que lo vas a pensar. Luego, dejas reposar la idea y una vez se te ha pasado la euforia piensas y escribes lo siguiente:

  • ¿Me enciende el fuego? ¿Por qué? ¿Cuál es la frase que podría definirlo?
  • ¿La contraprestación es económica o no? ¿Me convence?
  • Aunque me encienda el fuego, ¿los valores con los que se trabaja se asemejan o tienen coherencia con los míos?
  • ¿Qué se exige de mí? ¿En cuánto tiempo? ¿Quiero y puedo ahora aceptar esos objetivos y condiciones?

Una vez reflexionado esto, si todo te parece positivo, adelante, da el sí quiero. Y si no…pues agradeces a la persona la propuesta pero la declinas.

¿Por qué te digo esto? Porque la impulsividad por la euforia no es la motivación real y si aceptas cosas por aceptar pasa que luego no hay quien te mantenga el fuego ni quien tire del camión y te puede terminar arrollando.

Caso 2: La persistente

 

Este caso puede aplicarse a carreras, oposiciones, proyectos, actividades deportivas…

En este caso, te recomiendo lo siguiente:

  1. Siéntate cómoda o cómodo y tomes varias respiraciones profundas y te concentres en el hecho en concreto, el proyecto, la carrera, las opos…
  2. Ve sintiendo (más que pensando) qué te evoca, qué sientes cuando piensas en ello, qué meta tienes o pretendes, por qué lo haces en el fondo, en la esencia. Pueden aparecer muchas cosas, puede ser que digas que te apasiona, que te va a dar dinero, que es lo que siempre soñaste… No sé, hay tantas respuestas como personas.
  3. Una vez lo sientas claro, abres los ojos y lo dejas por escrito. Déjalo reposar 24 horas.
  4. Al día siguiente dale una vuelta desde la mente esta vez. Pule ese pensamiento o sentimiento en una frase.
  5. Cuando sientas que esa frase te toca justo en el fuego que te enciende las ganas, es que has encontrado el oro. Ponla bonita y colócala visible en tu puesto o lugar de trabajo para esta en contacto con ella.

Utilízala cada vez que te sientas desmotivado, que quieras hundirte en la derrota y no recuerdes por qué decidiste meterte en ese fregao.

 

Vamos, te resumo así rápidamente

 

Yendo al grano, hay que dedicar un tiempito a conocerse un poco, a saber si me apasiona y por qué me apasiona.

Si es una gran razón, un gran propósito, cualquier bajón te lo soluciona una simple lectura a tu frase motivadora.

Sé que todo esto suena a Mr. Wonderful pero es algo que te aseguro que funciona. Para ser una persona con éxito, hay que pensar cono una persona exitosa. Para estar motivado, sólo hay que recordar el por qué te encendió alguna vez el fuego.

El cerebro funciona así, chavales.

Y ahora, a ponerlo en práctica.

Pues con esto y un bizcocho…contarte que todo esto es un camino largo a recorrer y que la motivación es sólo una de las cosas que se deben aprender a gestionar para no decaer en tus metas. Si estás interesado en dejar de perder el tiempo tan valioso que tienes en tu vida…escríbeme o bichea las mentorías, seguro te interesan! Además, justo tengo un taller sobre esto! Dale caña

Espero que os haya gustado y…nos vemos por aquí!

Circular_Fondo Amarillo@2x

nos vemos en los comentarios

Cuéntame tu opinión sobre el artículo y qué te ha parecido

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

laura tavora de la riva

¡HOLA! SOY LAURA

Y quiero darte la bienvenida a mi blog, donde encontrarás un montón de artículos sobre el teatro, audiovisual y herramientas motivacionales, de organización y productividad para darle un empujón a tus trabajos y proyectos creativos

ÚLTIMOS POSTS

EMPIEZA LA CALÓ Y SE ACABA EL SEMESTRE

Yo no sé de dónde eres tú pero yo soy de Andalucía y aquí ya empieza a hacer un calor mortal.

Eso para tu empresa o negocio no sólo significa que vaya a subir la factura de la luz por el aire acondicionado, si no que significa que se cierra el semestre.

Medio año ya y toca el momento de analizar qué ha pasado estos 6 meses.

Dale caña que te cuento.

LAS HERRAMIENTAS QUE TU NEGOCIO NECESITA

Probablemente ya habrás leído titulares parecidos a este.

O quizás seminarios incluso.

O tu cuñao, en las copitas de la cena de navidad, te ha hecho su ranking o su opinión sobre qué es lo mejor para tu negocio.

Sin embargo, te digo yo que no voy a estar de acuerdo con ellos, al menos al 100%.

Dale caña que te cuento.

WINTER IS COMING Y ENERO IS HERE

Si has visto Juego de tronos sabrás que se pasan toda la serie (TODA) diciendo “Winter is coming”. Prácticamente 7 temporada diciéndolo y no llega hasta el final.

Pues con los propósitos del año pasa igual.

En enero nos los medio planteamos pero vemos muy lejos diciembre y eso es peligroso porque tendemos a dejarlo ir.

De repente es diciembre (otra vez) y los objetivos están en un cajón.

Dale caña que te cuento qué puedes hacer este año para que no pase.

Scroll al inicio