DE CÓMO APLICAR EL CONCEPTO DE PRODUCTIVIDAD A TU DÍA A DÍA

Hoy os vengo a contar un poco sobre qué es la productividad, tanto el concepto, llamémosle, oficial como la forma en la que yo entiendo el ser productivo.

Te adelanto que para mí hay tres cosas básicas a gestionar para ser productivo que son: tiempo, energía y objetivos.

¿Te interesa? Dale caña

No te ha pasado…

 

…que te has puesto con algún trabajo y sientes que el tiempo que le dedicas es en vano?

…que acabas reventado y, en realidad, no has hecho tantas cosas?

…que no sabes por qué, si lo has dado todo, no has llegado a los objetivos?

…que estás leyendo esto con el tono de un anuncio de teletienda?

Pues no, no vengo a venderte el turbo trabajo 3000. Vengo a contarte que muchas veces no se trata de echar mucho tiempo ni de ir a tope con todo sin más, si no de ser PRODUCTIVO.

 

Todo el mundo usa esta palabra pero en realidad…¿Qué es?

 

Pues sí, seguro que has oído muchas veces esta palabra y seguro que también la has usado pero…¿realmente a qué me quiero referir al hablar de productividad?

Resulta que, a veces, puede parecer que ser productivo es matarse a trabajar y acabar rendido pero para mí no tiene NADA que ver con esto.

Para empezar veamos qué dice de esto la RAE:

  • La productividad es la cualidad de ser productivo (Gracias RAE, nunca podría haberme imaginado este significado, no me lo esperaba XD)
  • La productividad es, desde el punto de vista económico, la relación entre lo producido y los medios empleados (OJO que esta definición ya va apuntando hacia donde quiero ir)

 

¿Y yo qué es lo que te quiero decir con esto?

 

Basándome en esa acepción económica, yo te propongo la siguiente definición del concepto: llegar a los objetivos propuestos cuidando muy bien del tiempo y la energía empleados en ello.

De repente me he puesto seria, ¿Verdad?

Con esto me refiero a que para mí se trata de tres cosas básicas que tienen que ir unidad:

  • Tener claro unos objetivos. Sin esto es imposible saber si somos o no productivos porque no habría nada con qué medirlo. ¿Cómo sabemos si estamos trabajando en la dirección correcta si no sabemos ni a dónde vamos? Es como coger un coche y conducir sin rumbo, ¿cuánto falta? Ni idea, total, no sé a dónde vamos.
  • Cuidar el tiempo. Hay que definir cuándo tiene que estar listo el objetivo y si tengo ese tiempo para dedicarle, o bien, cómo organizar mi tiempo de trabajo para, efectivamente, llegar a la meta el día que toca.
  • Cuidar y escuchar nuestra energía. Esto, aunque no lo parezca, es muy concreto. Cada uno conocemos cuál es nuestro límite de energía. Me explico: sabemos perfectamente cuánto tiempo somos capaces de mantener nuestra concentración sin que la cabeza se nos vaya a hacer la lista de la compra mentalmente. También sabemos cuánto tiempo aguanta nuestra espalda sentada en el escritorio sin que nos de un tirón o un dolor brutal. Y, por último, también sabemos cuándo necesitamos descansar.

 

Muy bien. Ahora te pongo ejemplos para que esto no parezca un seminario de la universidad

 

Aclarado esto, te cuento un poco casos reales que veía en compañeros de la universidad (allá por …2012 o 2013 jiji). Resulta que tenía los típicos amigos y amigas que te decían: “pufff me he pasado 4 horas estudiando sin parar, estoy que no puedo más”. Pero luego también te decían: “aish he repasado lo de ayer y no me acuerdo de casi nada…no sé cómo voy a aprobar”. Y digo yo: “normal”.

Decidir estar muchas horas seguidas delante del libro no es estudiar y creo que no acabo de descubrir nada nuevo. Estar cuatro horas delante del ordenador o del libro sin descanso, sin estirar el cuerpo, sin hacer que la mente cambie el foco un poco y descanse…sólo sirve para perder tiempo, energía y no llegar a los objetivos.

¿Qué hacía yo? He de reconocer que me pasaba las semanas de exámenes metida de 8:30 a 21:00 en la biblioteca del campus pero…¿cómo? Ahí está la clave:

  • Primero y súper importante iba con amigos. Además de sentir el apoyo de grupo y esta cosa de que todos vamos a tope, está bien tener compañía en los descansos que te alegren el día.
  • Lo segundo era regular mis Sí, me pasada dos semanas prácticamente viviendo en la biblioteca pero tenía estipuladas mis pausas para comer, desayunar, para un cafelito, para salir a tomar el aire… De manera que no sobresaturara ni mi cuerpo ni mi cerebro.
  • Lo tercero era entretener al cerebro. Esto tiene que ver con saber cuánto tiempo podemos estar focalizados en una tarea y no perder más tiempo del necesario. Si sabemos que tenemos concentración de 45 minutos para estar memorizando una asignatura, usamos esos 45 minutos y ahí es donde viene el momentito de hacer una tontería con tus amigos, salir a por el café o, simplemente, hacer el planning del día siguiente u otro cosa que te saque de esa temática que ya ha llegado a su tiempo límite, los 45 minutos.

Y así, señoras y señores, aprobé un doble grado sin repetir ni una asignatura. Y, además, hacía mil cosas que no tenían que ver con la carrera: cursos, teatro, danza, gimnasio, salía con mis amigos…

 

Ah mira qué bien! Un método mágico

 

Pues no. Te lo adelanto ya. No es magia, a esto hay que ponerle empeño. No construí mi método, mi manera, lo que a mí me funcionaba de una sola vez. Esto es el resultado de mucho tiempo de ensayo y error. De ver qué me funcionaba a mí concretamente y ponerlo en práctica. Ir puliendo mis herramientas para:

  • Conseguir mis objetivos
  • Empleando el tiempo justo y necesario
  • No destrozándome energéticamente y acabar muerta en vida (esto, también te reconozco, que a veces al último examen sí llegaba un poco zombie jajaja)

 

Vamos, te resumo así rápidamente

Si quieres ser una persona más productiva y no perder el tiempo, sino usarlo bien, estos son los consejos que te daría:

  • Controla y da importancia a tu tiempo. A ver, la típica frase del “tiempo es oro” es verdad. Lo mejor es poder dedicar tu tiempo a lo que quieres y si eres productivo es que estás valorando tu tiempo y cómo lo empleas. Y para esto es importante saber controlar qué tiempo pones en cada cosa.
  • Cuídate y escúchate. Esto no es más que saber cuándo parar. Saber cuáles son tus límites y no sobrepasarlos. Conócete y haz tu plan y tu método.
  • claro con lo que quieres y ten organización para conseguirlo. Crea objetivos y planea cómo alcanzarlos.

Pues con esto y un bizcocho…contarte que todo esto es un camino largo a recorrer y que caminarlo acompañado ayuda en motivación y en ahorrarte tiempo y frustraciones. Si estás interesado en dejar de perder el tiempo tan valioso que tienes en tu vida…escríbeme o bichea las mentorías, seguro te interesan!

Espero que os haya gustado y…nos vemos por aquí!

Circular_Fondo Amarillo@2x

nos vemos en los comentarios

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