Cuando empezamos un proyecto o un proceso, a nivel personal o profesional, es para mí básico trabajar el mindset. Sin ella, la acción puede quedarse en una mera planificación o no si quiera eso.
Tener un sistema de creencias que no te apoye puede suponer el freno de proceso.
¿Quieres saber más? Dale caña!
Contenidos:
¿Qué es el mindset?
La verdad es que poner los conceptos en inglés hace que todo mole más pero esta palabra no es más que “mentalidad”.
Sí, un sistema o conjunto de creencias que tenemos instaladas en nuestro disco duro. Ya sea por nuestra experiencia, nuestra crianza o lo que nosotros hemos construido al cabo de los años.
Trabajarlo es algo crucial
Te juro que trabajar tu mentalidad no es una pérdida de tiempo si no una inversión.
Imagina que tú quieres dedicarte al mundo de la actuación pero tu sistema de creencias te dice que lo haces mal, que no eres capaz y que vas a hacer el ridículo (sí, nuestras creencias trabajan así de duro). ¿Crees que en esta situación tendrás los ovarios de plantarte encima de un escenario sin cagarte de nervios? Te aseguro que no.
Pues esa es la cosa. Asegúrate que tu sistema de creencias es tu viento a favor y no en contra porque si no vas a naufragar en tu vida.
Lo sé, me encantan las analogías.
Ahora te cuento mi vida un ratito
Cuando decidí cambiar mi vida y crear un espacio de acompañamiento y talleres online dejando mis estudios a un lado tuve que trabajar mis creencias.
De verdad que si no me hubiera convencido de lo contrario de lo que pensaba aún seguiría parada en mi casa pensando qué iba a hacer con mi vida.
Concretamente cambié o reforcé estos puntos, que igual a ti también te suenan:
- Soy merecedora: Parece una tontería de primera pero muchas veces creemos que lo que nos llega o nos trabajamos en la vida no es cosa nuestra, es cosa de suerte y no lo merecemos. Esto tiene que ver con el síndrome del impostor y si quieres saber más te dejo aquí un artículo en el que hablo de esto y cómo darle esquinazo.
- Soy valiente y capaz: Yo desde pequeña había creído que era una persona bastante cagada y dependiente del resto. Ver cómo he superado cosas horribles en mi vida con la bravura de una caballera andante me hizo comprender que sí que era valiente y capaz. (Aquí en mi cabeza suena la canción de Mulán de “con valor”). Sí, todo muy épico. Soy actriz, soy una dramática.
- Soy buena en mi trabajo: Claro que sabía en el fondo que soy buena en mi trabajo pero el miedo a cambiar de vida me nublaba verlo. Así que analicé todos los éxitos profesionales y empecé a darme cuenta de lo mucho que la gente apreciaba mi trabajo y eso hizo que reforzara mi creencia.
- No tengo que intentar se perfecta: Pues sí, aunque no lo parezca soy súper perfeccionista y cualquier chorrada me parece un error enorme que me impide seguir adelante. Así que esta fue una de las creencias más difíciles de cambiar para mí pero poco a poco fui consiguiéndolo. Pero estuve 3 meses pensando abrir mi cuenta de Instagram pero nunca arrancaba. Flipante.
- Puedo crear mi vida ideal: esta venía del sistema educativo. Siempre había considerado que lo que tenía que hacer era estudiar una carrera, coger un trabajo que me diera mucho dinero, comprarme un coche, un chalet y tener hijos con su respectivo padre. Pero oye, no tenía que ser así. Así que me desprendí del ideal que se esperaba de mí y hala, a volar.
Y la pregunta del millón: ¿Cómo trabajar con las creencias?
Bueno, si da la casualidad que alguna de las de arriba son las que tú quieres trabajar, en el epígrafe anterior ya te he dado algunas pinceladitas.
De todas formas como pueden ser múltiples y de cualquier tipo te dejo un breve tutorial para saber cómo afrontarlas (me encanta decir lo de tutorial jijiji):
- Identificarlas: Lo primero es conocerlas. Cuáles son las creencias o pensamientos que no me gustan y cuáles son los que quiero instalar.
- Prepararte: Hay que tener las armas listas para la batalla. Para ello una vez sabes cuáles son debe decidir cómo vas a contraatacar cuando aparezcan. Es decir, si soy súper perfeccionista puedo decidir que cada vez que me atasque por esto me voy a obligar a sacar las cosas aunque no estén 100% pulidas.
- Cazarlas: Son tan parte de nosotros que ni nos damos cuenta de cuándo aparecen pero de esto se trata, de entrenarnos a cazarlas. Y darnos cuenta cuándo se pasan a molestar por nuestra mente.
- Frenarlas: Una vez las cazamos hay que responder con lo que ya hemos planeado en el punto dos.
- Repetir: Así una y otra vez hasta que la nueva creencia se instale o la antigua desaparezca o se haga tan chiquita que no moleste mucho.
Y con esto, hala, a vivir
Dicho esto sólo me queda repetirte que es de vital importancia trabajar estas creencias que nos limitan para avanzar en nuestra vida personal y laboral.
Aumenta tu autoestima y ayuda a que tus bloqueos empiecen a desaparecer.
Mira, pruébalo porque no pierdes nada.
Y que si quieres un acompañamiento personalizado no dudes en contactarme que el camino solo es arduo pero con compañía todo mejora.
Espero que te haya gustado y…nos vemos por aquí.



