Este post para mí es muy especial porque decidí enfocar parte de mi trabajo a los adolescentes…SÍ, adolescentes. Y la gente me dice que si estoy loca, que en qué momento se me ocurre, porque está esa visión de que es una etapa compleja, y no es mentira, pero hay que saber escuchar y comunicarse con ellos al nivel que se merecen.
Entonces…
Yo vengo a confesar que ME ENCANTA. Es cierto que es de lo más intenso, tienes que tener muchísima energía y paciencia pero es INCREÍBLE.
Como podréis ver en otros post, para mí la adolescencia no fue una etapa fácil y a mí el teatro me sirvió de apoyo y de trampolín de crecimiento. Por ello, siempre he sentido las ganas de trabajar con adolescentes en esa misma línea en la que a mí me había servido el teatro.
De repente, LA VIDA te pone en el lugar que debes estar. Empecé a trabajar con un grupo MARAVILLOSO de adolescentes que son increíbles y punto, no hay más comentarios. Fue la confirmación de la vida diciéndome que eso era lo que yo quería hacer. Este grupo fue una de las mejores experiencias que he tenido. Todo el proceso fue realmente enriquecedor y llenito de amor, la verdad, les tengo muchísimo cariño a esos peques que ya no lo son tanto.
¿Cómo es trabajar con adolescentes?
Esto no implica que sea tarea fácil. Como digo, es muy intenso: hay que tener mucha fuerza, mucha energía y, sobre todo, muchas GANAS.
Ellos vienen con tanta intensidad y tantas ganas que TÚ TIENES QUE ESTAR A LA ALTURA, tienes que conseguir estar a su nivel. Nosotros, siendo adultos, nos creemos más que ellos, pero es que ellos vienen con un nivel que hay que trabajar fuertemente para llegar ahí. Siento que nos recuerdan la verdadera esencia de la vida.
Además son súper creativos, están en una etapa de efusividad en todos los ámbitos, están en medio de la inocencia infantil y la responsabilidad adulta. Lo que sale de un trabajo y un montaje con adolescente es PURA MAGIA, ponen toda la carne en el asador. Ellos se entregan al completo y lo mínimo es darles lo mismo de vuelta.
Para mí, trabajar con este grupo fue una bendición. Todo ese cariño y ese proceso de aprendizaje con y para ellos, merecen toda esa intensidad, paciencia y energía que requiere.
Como si fuera poco, esto es lo que a mí me posicionó en este trabajo.
Espero que os haya gustado y, nos vemos por aquí!



