Seas estudiante o no, septiembre es como un nuevo comienzo. Empieza el último cuatrimestre del año y con él, el cierre. Además, después de vacaciones pareciera que volvemos a empezar y arrancar no siempre es fácil.
Hoy te dejo unos tips para afrontar la cuesta de septiembre.
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Contenidos:
Por qué septiembre es un comienzo
Seas estudiante o no, lo has sido. Esto significa que desde pequeño te has acostumbrado a “la vuelta al cole en el corteinglés”.
En septiembre empezaba el año, se compraban los libros, volvías al cole, veías a tus amigos después de las vacaciones y tocaba volver a la rutina de ir a clase y estudiar.
Ahora de adulto no es exactamente así pero es cierto que en verano solemos irnos de vacaciones, lo que hace que septiembre siga siendo un comienzo, una vuelta.
Además, empieza el último cuatrimestre del año, ¿Te acuerdas de los propósitos y objetivos de Enero? ¿Los has chequeado o siguen metidos en un post it en el cajón? Es un buen momento para hacer revisión de lo que has hecho y logrado durante el año y lo que no para ponerte manos a la obra con lo que te propongas conseguir en estos últimos meses del año.
Como venía diciéndote, el “comienzo” en septiembre cuesta. Arrancar no es fácil y postergar es lo que más te va a tentar. Vas a querer intentar seguir lo máximo el ritmo de vacaciones y eso implica olvidarte de lo que querías para tu año.
¿Te pasa esto? Sigue leyendo que te dejo unos tips para que la cuesta de septiembre no se haga tan alta.
Organización
Esto es lo primero que necesitas para dejar atrás la postergación.
Una vez hayas revisado cómo ha ido tu año, plantea qué es lo que quieres conseguir en estos cuatro meses. Puedes hacer una lista o un brainstorming.
Ahora te toca hacer limpieza. Con esto me refiero a ver cuánto tiempo lleva cada cosa y si da te encaja y tomas la decisión de qué se queda finalmente y qué no. Es imprescindible que aquí seas realista, si no vas a sentir el agobio después.
El siguiente paso es dividir. Coge los objetivos grandes y divide cada uno en las tareas pequeñas que debes realizar para que se cumplan.
Una vez lo tengas, usa un calendario y ve estableciendo los objetivos grandes y luego los pequeños. De nuevo es importantísimo que seas realista con el tiempo y con los descansos.
Esta planificación puedes hacerla en papel o en digital. Usa siempre las herramientas que mejor sientas que se adaptan a ti y las que tengas a mano para poder ir viendo lo que cumples y lo que hay que reorganizar.
Esto puede costar empezar a accionarlo pero…relax, take it easy. Primero haz la organización que luego la pondremos en práctica. Sigue leyendo
Motivación
Esto es lo más difícil. ¿Por qué dejar de ver Netflix para trabajar? –Se pregunta tu cerebro-.
Las ganas van y vienen y el cansancio puede agarrarte bien fuerte y volverse una masa pegajosa.
¿Qué hacer entonces? Lo primero es tener claro tu por qué. Párate un momento y analiza por qué estás haciendo lo que haces.
Por ejemplo, “hago mi proyecto para ayudar a la gente”, “trabajo porque quiero el dinero”, “estudio porque en un futuro quiero ejercer esa profesión”…Así muchas cosas más.
El cerebro tiende a buscar el placer inmediato y todo lo que implique divisarlo a largo plazo le cuesta no postergarlo. Es por eso que el por qué te ayuda a tirar hoy para tu objetivo de mañana, úsalo cuando baje tu motivación.
Esto unido a la organización en la que ya has dividido tus objetivos en cómodas tareas diarias hace que sea más llevadera la cuesta de septiembre.
Vuelta a los hábitos
Y me dirás: “genial, que me organice y me motive pero…en serio, no me levanto del sofá, ¿Qué hago?”.
Para cumplir tu organización es importante que vuelvas o construyas una pequeña rutina. Al principio vas a tener que obligarte un poco a empezarla pero luego va a ayudar a coger el ritmo.
Eso sí, no me seas bruto y vayas a planear cada día una rutina que no da lugar a la improvisación porque a los dos días te vas a cansar y la vas a desechar.
¿Qué recomiendo? Ir poco a poco. Disponer algunas horas para ejercicio (mover el cuerpo es vital), otras de trabajo con sus respectivos descansos y momentos de relax y ocio.
Y siempre siempre DORMIR y COMER bien. Cuida tu cuerpo que es tu herramienta.
Ahora te toca a ti
Tu rutinita para empezar, una buena organización que no sature si no que de sensación de que todo está en buen tiempo y tener claro tu por qué van a hacer que puedas tirar de ti y de tu pereza este septiembre.
Así que manos a la obra. Y si quieres disfrutar de una sesión gratis express conmigo para gestionar esto ni te lo pienses, dale click, espero tu mensaje.
Espero que te haya gustado y…nos vemos por aquí.



