Aunque estemos muy acostumbrados, hablar en público no siempre es fácil. Y ya si no tienes experiencia ni técnica, a no ser que lo lleves innato, se te puede hacer cuesta arriba.
Así que hoy te traigo unos tips básicos para empezar a vencer estos nervios o pánico, según la persona, a hablar en público.
¿Quieres saber más? Dale caña!
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No sólo se aplica en un terreno
Podría parecer que esto es sólo para conferenciantes, profes o actores pero no, nada que ver.
Resulta que a lo largo de mi experiencia profesional me he encontrado en la necesidad de trabajar con el enfrentamiento al público o a la audiencia en diversos terrenos.
Obviamente, si me conoces un poco sabrás que he actuado y dirigido tanto teatro como audiovisual y, por lo tanto, he llevado procesos en los que hemos trabajado cómo actuar ante el público ya fuera encima de un escenario o delante de una cámara.
Sin embargo, con esto de las mentorías 1 a 1 en las que acompaño procesos personales y profesionales, me he encontrado trabajando esto con profes, emprendedoras digitales y opositoras. Como lo lees, a mí también me pareció una locura al principio.
Así que en estos casos, cuando se me dieron por primera vez, dudé en qué hacer con ellos pero agarré toda mi experiencia en el mundo de la actuación y resulta que funcionó.
¿Siempre se trabaja igual?
Te digo ya que NO. Pero vamos, ni siquiera con dos actrices para un mismo tipo de formato audiovisual se trabaja igual.
Siempre utilizo unas herramientas básicas pero luego me ciño al proceso personal de cada uno. La cosa es empezar e ir viendo por dónde va el crecimiento de esa persona y acompañar con lo que más se adecue.
Total, como te iba diciendo, que no, que no es lo mismo actuar ante público en vivo, ante cámara, en un videoclip, en un corto, hablar de tu negocio digital en tus redes o cantar las oposiciones ante el tribunal (sí, se dice cantar y a mí me hace mucha gracia).
Que cada cosa tiene lo suyo pero sí hay cosillas generales que siempre se deberían trabajar, al menos, a mí me funcionan fetem. Así que te traigo concretamente TRES cosas en las que, tengo comprobado, va bien fijarse para mejorar cuando hablas ante tu público.
Number one: adecuación al contexto
¿Qué vas a hacer? Sí, responde. ¿Una obra de teatro? ¿Vas a grabarte? ¿Hablar de tu negocio en internet? ¿Cantar oposiciones?
Ya hemos quedado en que ninguna de estas cosas son lo mismo, por lo tanto es necesario saber qué es lo adecuado en el contexto al que te vas a enfrentar.
Si vas a hacer teatro tu actuación será más “exagerada” que ante cámara, por ejemplo.
Si lo que quieres hacer es contar sobre tu negocio en redes hay que tener clara cuál es tu audiencia y qué tipo de cosas vas o no a decir y cómo quieres que te vean, qué parte de ti van a conocer.
Si vas a opositar, en fin, suerte. No hombre no, si vas a opositar tienes que conocer cómo son las circunstancias y cuánta gente es el tribunal etc.
Básicamente hacer un pequeño análisis del contexto y de lo que éste requiere de ti.
Esto es trabajo de mesa, coge papel y boli y escribe sobre estas ideas que ahora pasamos a la acción.
Number two: Cuerpo y voz
Mi parte favorita, el trabajo de campo.
Una vez ya has analizado el contexto y qué necesitas para “quedar bien” en éste, lo siguiente en preparar tu cuerpo y tu voz.
Con preparar el cuerpo me refiero a tu lenguaje corporal. Con la voz ,en fin, proyectar, vocalizar, buena dicción y tono.
Si vas a actuar, tu cuerpo y tu voz van a depender de tu personaje. Conócelo y crea una estructura física que soporte esa personalidad. Si es en teatro será más expresivo que si lo haces ante cámara. En cuanto a la voz, en el teatro el trabajo de proyección deberá ser mucho más intenso que ante cámara.
En el caso de tu negocio digital, te toca decidir cómo te ve tu audiencia y si vas a moverte mucho, si no, si te vas a mostrar más o menos dinámico… dependiendo de lo que quieras transmitir. Igualmente, debes decidir y practicar cómo le hablas a tu audiencia, con qué palabras y si vas a ser más o menos formal.
En el caso de las oposiciones, lo suyo es que transmitas profesionalidad y un puntito de seriedad. No es porque esto a mí me guste así, sino porque es como el tribunal suele mirar a los examinados.
Number three: Seguridad
Aquí agárrate porque hay mucha plancha.
Sí es verdad que si has trabajado todo lo anterior ya hay un puntito de seguridad ganado. No es lo mismo ir a pelo que habiendo trabajado todo lo que vas a hacer o presentar. Ya tienes una base.
Ahora es necesario hacer un trabajo de mentalidad. Al fin y al cabo, hagas lo que hagas de lo anterior si te lo has preparado es porque conoces ese terreno. Quiero decir que o te sabes el papel, o te sabes los temas o sabes de qué va tu negocio. ¿Quién mejor que tú para contarlo? La seguridad de “yo conozco de lo que voy a hablar”.
Os cuento brevemente que cuando hice la presentación de mi TFM iba súper nerviosa. Llevaba 6 meses preparándome mi trabajo y, sin embargo, me aterraba el tribunal que me había tocado. Cuando llegué allí y terminé mi exposición me dijeron: “Te vamos a hacer un par de preguntas, más que nada por curiosidad porque aquí la experta en este tema eres tú”. A cuadros me quedé. Claro, obvio, me había metido de lleno y era un terreno muy específico y que no todo el mundo en mi facultad conocía.
Así que te recomiendo que entrenes esta mentalidad de “experto” que para algo te has currado todo esto.
Y con esto no basta, queda una cosita más
Dicho esto sólo me queda decirte que siempre un puntito de nervios hay y de emoción porque somos humanos y funcionamos así, y punto. Pero si trabajas todo esto podrás crear una capa de seguridad hacia afuera y en tu mente que hagan que tu presentación ante el público sea mucho mejor.
Y por último, dale candela: ENTRENA, chaval. Hazlo una y otra vez en casa de manera que lo tengas ya mascadito y unos nervios normales no te saquen de tu centro y te jueguen una mala pasada.
Si quieres que te acompañe en este viaje de aprender a controlar tus nervios y mejorar tu habla en público, escríbeme y hablamos, que le damos caña.
Espero que te haya gustado y…nos vemos por aquí.



